Aunque las mujeres efectúen un 60% del trabajo en el mundo, ganan solamente una décima parte del ingreso y sólo poseen un centésimo de los bienes disponibles. A menudo su formación escolar es muy limitada o incluso inexistente: Dos tercios de los analfabetos mayores de quince años (aproximadamente mil millones) son mujeres. Incluso las que recibieron una formación tienen muchas dificultades para encontrar un empleo. Además de eso, las mujeres deben hacer frente a situaciones de discriminación y violencia. Debido al simple hecho de ser mujeres, encuentran numerosas dificultades en cuanto quieran ocupar una posición de poder o de toma de decisión. Debemos admitir que incluso en el MIJARC, hay desigualdad entre los hombres y las mujeres.
La evaluación del trabajo llevada a cabo durante la conferencia internacional en India en 1996 incitó a los miembros a entender que aunque las mujeres trabajen mucho a nivel local, no son verdaderamente integradas en las responsabilidades en los niveles nacionales e internacionales. No participan a menudo en los programas internacionales y muchas veces se las pone en un segundo plano. Aunque nuestro movimiento tenga por objetivo construir una sociedad donde reine la solidaridad, y de donde la juventud no esté excluida, no pudimos dar a las mujeres igualdad de oportunidades en nuestro movimiento. Esto impulsó la asamblea mundial en Madrás a decidir crear un Grupo de Trabajo internacional de mujeres.
La comisión internacional de mujeres está compuesta por una representante de las mujeres de cada continente, más un miembro del equipo mundial. Casi todos los continentes eligieron a nuevas representantes de las mujeres en 2004, las antiguas y nuevas representantes participaron en la Comisión con el fin de garantizar la transmisión.
Objetivos:
- permitir a las mujeres que viven en zonas rurales asumir responsabilidades en el movimiento
- permitir a las mujeres analizar diferencias de clase, especialmente en el movimiento y en las zonas rurales
- provocar cambios en lo que se refiere a una participación más fuerte de las mujeres en el movimiento, en los pueblos, la sociedad y en proyectos de desarrollo
- permitir a mujeres elaborar planes de acción con grupos y organizar el seguimiento